lunes, 13 de marzo de 2017

La nueva historia de la evolución de los caballos

Tres especies del género ‘Hipparion’, que convivieron en la Península Ibérica hace entre 9 y 5 millones de años, un buen ejemplo de la variabilidad de tamaño en el linaje de los caballos - Mauricio Antón

Científicos españoles apuntan las causas de la rápida acumulación de especies durante los últimos 20 millones de años.

abc.es

JUDITH DE JORGE GAMA - judithdj Madrid

Los caballos aparecieron en América del Norte hace unos 55 millones de años para evolucionar a lo largo del tiempo en cientos de especies distintas que varían en tamaño desde las pequeñas como un zorro a otras más grandes que los ejemplares modernos. Esta diversidad tan asombrosa ha convertido al caballo en un paradigma de la evolución, uno de los primeros ejemplos conocidos de cómo los animales podían adaptarse a su entorno, pero su historia quizás no ha sido bien entendida. Eso es lo que cree un equipo de paleobiólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha pasado los seis últimos años revisando los fósiles de 138 especies de caballos, la gran mayoría extintas, y ha sintetizado siglo y medio de estudios sobre los mismos. Los investigadores explican este jueves en la revista «Science» una historia alternativa, más compleja de la que se ha contado hasta ahora.

Hace unos 18 millones de años, durante el Mioceno inferior, el número de especies de caballos se multiplicó. La teoría clásica apuntaba a que la diversificación estaría relacionada con una serie de rápidas adaptaciones en respuesta a la expansión de un nuevo entorno: las praderas, un escenario que en evolución se conoce como «radiación adaptativa».

«Según la teoría clásica, los caballos que poblaban Norteamérica en ese momento habrían cambiado más rápido al desarrollar una dentadura más resistente a la abrasión, típica de una dieta rica en pasto. Además, se habrían hecho cada vez más grandes como requisito para aumentar la efectividad de la digestión de esta comida menos nutritiva y como estrategia contra los depredadores en los nuevos espacios abiertos», explica Juan López Cantalapiedra, investigador del CSIC y el Museum für Naturkunde de Berlín.

Evolución lenta

Pero los investigadores no creen que el tamaño y la dentición evolucionaran tan rápido. A su juicio, esos cambios morfológicos fueron lentos, porque los datos recopilados indican que las especies se multiplicaron, sí, pero en realidad fueron muy similares en ecología y forma. «Aunque las especies no eran muy diferentes entre sí, podían vivir juntas porque era un época abundante y no tenían que competir», explica López Cantalapiedra a ABC. «Es como si en época de bonanza hubiera diez empresas dedicadas a lo mismo, pero con mercado para todas».

Por tanto, factores del entorno, más que la evolución de esos rasgos morfológicos, influyeron en la rápida acumulación de especies. «Los cambios ambientales habrían provocado la fragmentación de los ecosistemas a escala global, lo que dio lugar a poblaciones aisladas de caballos, diferentes genéticamente, pero con morfologías similares», apunta Manuel Hernández Fernández, investigador de la Universidad Complutense de Madrid en el Instituto de Geociencias.

Los cambios climáticos también facilitaron las dos grandes dispersiones de los caballos desde América a Eurasia. Estas dispersiones tuvieron lugar, respectivamente, hace unos 11 y 4 millones de años a través del estrecho de Bering. En ambas ocasiones los caballos entraron posteriormente a África desde Eurasia.

«En esos momentos volvieron a diferenciarse multitud de nuevas especies de caballos repentinamente, pero no hubo cambios especialmente rápidos en sus rasgos morfológicos», María Teresa Alberdi, del Museo Nacional de Ciencias Naturales

Jinete y Caballo

Analizan 140 especies de caballos para poder entender su evolución

Tres especies distintas de caballos. / Mauricio Antón

mundiario.com
Por: Valeria M. Rivera Rosas

Un grupo de científicos españoles y argentinos se dieron la tarea de despejar las dudas sobre la evolución del género Equinae.

Actualmente solo quedan 7 especies de este género, que se dividen en el caballo de Przewalski, la cebra Grévy, el kiang, la cebra de montaña, la cebra de llanura, el asno salvaje africano y el asno salvaje asiático. Sin embargo, hace 18 mil millones de años existieron hasta 140 distintas especies y los científicos han hallado la razón de esta diversificación.

El estudio, publicado en ‘Science’, explica que el origen de los caballos se encuentra en Norte América, en donde desciende de un mamífero que existió hace más de 50 millones de años, y que pertenecía al género Eohippus. Así mismo, señalan que para poder encontrar el origen de tantas variaciones, tuvieron que estudiar a las 140 familias, a través de sus distintos fósiles y determinaron que, al menos, existieron tres momentos en los que la especie se transformó; ubican el primer tiempo de cambio hace unos 18 millones de años, el siguiente fue hace 11 millones de años y el último hace unos 4 millones de años.

Teoría clásica vs la Nueva teoría

La ciencia no es estática, siempre cambia, se mueve o mejora. Así, está sucediendo con esta nueva afirmación, puesto que la teoría clásica dictaba que la rápida expansión del género se debió a una rápida adaptación de su nuevo entorno, las praderas.

Es conocido que el cuerpo se adapta a la situación, esta regla ocurre en todas las especies; según la antigua teoría los caballos se fueron adaptando al entorno y por lo tanto a unas nuevas dietas. Los cambios pasaron por su dentadura, para poder pastar, por su tamaño para poder digerir mejor el alimento y para poder defenderse de otros animales.

Esta teoría se creía cierta puesto que la rapidez con sucedieron los cambios hacían que, por extensión, los animales también cambiaran tanto, en tan corto tiempo. La nueva teoría, no niega del todo estas afirmaciones, sin embargo, colocan sobre la mesa otro factor a tomar en cuenta, el ambiente.

Caballos. / Pixabay

Los autores del estudio, Juan López Cantalapiedra del Museo de Historia Natural de Berlín, y José Luis Prado de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, explican que según los análisis que realizaron a los distintos fósiles pueden concluir que los cambios realmente fueron lentos y no tan acelerados como creían. Esto se debe a que mientras más rápido iba el aumento de la especie, más lento ocurrían los cambios morfológicos.

Además los factores ambientales influyeron en poder mantener a todas las especies, puesto que los cambios ambientales habrían provocado una fragmentación del ecosistema que existía en ese momento, y esto habría aislado a las distintas especies, causando una diferencia en su genética, pero no en a su morfología.

En este punto entraría en acción el esparcimiento de la especie por el mundo, con la separación de los antiguos continentes, los caballos llegarían a lo que hoy conocemos con Europa y Asia. Finalmente, los científicos señalaron como una posibilidad el hecho de que, en su esparcimiento no se terminaron adaptando, por lo que no sobrevivieron a la competencia con otras especies, y ha terminado en la extinción de casi todo el género.

Jinete y Caballo

Científicos estudiaron la evolución del caballo como consecuencia del cambio climático



infocampo.com.ar

Analizaron los cambios morfológicos en esta especie en los últimos 18 millones de años.

En un reciente artículo publicado en la revista científica Science, se demostró que las variaciones en el tamaño y la dieta de los caballos en los últimos 18 millones de años, fueron consecuencia de cambios en el clima y la geografía. La fragmentación de poblaciones se asoció a una mayor heterogeneidad del hábitat o para favorecer la colonización de áreas geográficas que no eran accesibles hasta ese momento.

La investigación fue realizada por un equipo de científicos conformado por argentinos y españoles, entre ellos José Luis Prado, vicedirector de la Unidad Ejecutora del CONICET ‘Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano’ (INCUAPA, CONICET-UNICEN). Analizaron el tamaño y la morfología de los dientes de caballos de los periodos Neógeno (23,3 millones de años hasta 2,5 millones de años) y Cuaternario (2,5 millones de años hasta el presente) de la Era Cenozoica, entre ellos 7 especies que viven en la actualidad y 131 extintas.

“En la mayoría de los casos estos estudios se basan exclusivamente en ecosistemas actuales y se desconoce en gran medida cómo operan estos procesos en largo plazo”, explica el científico. “Esto es vital para comprender cómo responden las diferentes formas de vida a los cambios ambientales”, cuenta el investigador, y agrega que “puede ayudar a predecir las consecuencias sobre la biodiversidad del actual calentamiento global”.
Principalmente en este trabajo sus autores se preguntaron: “¿Realmente el tamaño y la dentición evolucionaron rápido durante los eventos de radiación – o de evolución divergente-?”.

Ya en estudios previos se había documentado que la superficie de los dientes de algunos caballos fósiles, estrechamente relacionados con los caballos modernos, se hizo más compleja  ante la aparición de grandes planicies con pastizales. Se adecuó la dentición para masticar plantas más duras, particularmente hierbas, que al contener partículas de sílice provocan mayor desgaste.

“Fue justo en ese momento cuando las especies de estos caballos se multiplicaron rápidamente y las nuevas especies se hicieron cada vez más grandes. Esto llevó a que los científicos que sucedieron a Darwin dedujeran que los cambios en el tamaño corporal y los dientes de los caballos tuvieron un papel en esa gran diversificación. La historia era lineal y sencilla: más praderas, caballos más grandes y con dientes preparados para dietas más abrasivas”, cuenta.

Este proceso de rápida especiación se la conoce como ‘radiación adaptativa’: cuando un conjunto de especies se diversifica rápidamente, el cambio morfológico también debe ser rápido, y las nuevas especies no compiten entre sí y pueden crecer en número rápidamente. Se opone a la ‘radiación no adaptativa en la que se observan cambios morfológicos sustanciales más lentos y en la que todas las especies resultantes de la radiación se parecen entre sí.

Pero, ¿cómo se puede explicar este proceso en que muchas especies similares coexisten sin competir? Algo así podría ocurrir en ecosistemas muy productivos, donde, aunque las especies ocupen un nicho similar, hay suficiente energía en el ecosistema para mantenerlas a todas. Otra explicación alternativa sugiere que esto podría darse como resultado de la fragmentación rápida de los ecosistemas como consecuencia de cambios climáticos, lo cual generaría poblaciones aisladas que se diferenciarían genéticamente pero mantendrían morfologías similares.

Los resultados a los que arribaron los investigadores descartan un escenario adaptativo y deja al entorno como el responsable de la diversificación rápida. “En el libro El origen de las especies, Charles Darwin presentó una gran cantidad de evidencias de que la diversidad de la vida surgió de la descendencia común a través de un patrón ramificado de evolución. Uno de los ejemplos clásicos del cambio darwiniano proviene del registro fósil de los caballos”, explica Prado. “Tal como se exhibe en la mayoría de los museos del mundo, los caballos simplemente se hicieron más grandes con el tiempo y pasaron de ser unos pequeños mamíferos que se alimentaban de arbustos en los bosques, a los esbeltos caballos actuales que pastan en las llanuras abiertas”, agrega.

Jinete y Caballo

¿Qué potro es más hábil para la doma clásica?

La investigadora de la US Mercedes Valera. / (Sevilla)

diariodesevilla.es

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla (US) demuestra la relación genética entre la conformación del caballo y sus capacidades para realizar ejercicios de doma clásica.
La investigadora de la US Mercedes Valera.La investigadora de la US Mercedes Valera.

La investigadora de la US Mercedes Valera. / (Sevilla)
D. S.

Expertos de la Escuela Técnica de Ingeniería Agronómica (ETSIA) de la Universidad de Sevilla (US) han publicado un estudio que abre la puerta a la preselección por características morfológicos de caballos de Pura Raza Española para fines deportivos. De este modo, el ganadero podría decidir de antemano a qué caballos entrenar para esta disciplina con resultados óptimos, ahorrando mucho dinero y utilizando caballos que, de otra forma, nunca serían usados para participar en pruebas de doma clásica.

"La inversión que un ganadero tiene que hacer en un caballo para doma es muy alta. El ganadero arriesga mucho a la hora de elegir un potro al que empezar a domar para competir", explica la catedrática de la Hispalense y directora del estudio, Mercedes Valera. "Por primera vez, se ha demostrado la relación genética entre la conformación del caballo y su habilidad para desarrollar los ejercicios de doma clásica".

En esta investigación se han estudiado los rasgos morfológicos de 10.127 caballos de Pura Raza Española y se ha llevado a cabo el análisis de funcionalidad deportiva de 1.545 caballos que compiten en esta modalidad.

Este estudio, realizado por el grupo de investigación de la US nuevas tecnologías de mejora animal y de sus sistemas productivos, nació a raíz de la tesis doctoralDevelopment of genetic evaluation  methodologies of the conformation and functional potential sport of the Pura Raza Español horse, de la doctora María José Sánchez, desarrollada en colaboración con expertos de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Córdoba (UCO). Actualmente este grupo de investigación, liderado por la catedrática Mercedes Valera, trabaja también en la búsqueda de marcadores moleculares -SNPs mediante chips de ADN- asociados a rendimiento deportivo, rendimiento reproductivo, comportamiento, enfermedades o defectos en caballos.

El grupo de investigación de la Universidad de Sevilla junto a los del departamento de Genética de la Universidad de Córdoba (UCO), por otro lado, ha patentado un método para el diagnóstico precoz de la infertilidad equina.

Se trata de un análisis sencillo a partir de cualquier muestra de la que se pueda extraer ADN del animal -pelo, sangre, cartílago- por el que se detecta si el caballo presenta alguna de las principales alteraciones citogenéticas en sus cromosomas -como síndrome de Turner, sexo reverso, quimerismo-. Esta nueva metodología permite sustituir las técnicas clásicas empleadas con anterioridad, mucho más complejas y costosas, ofreciendo una prueba diagnóstica rápida, fiable -permitiendo una capacidad de detección del 100% de animales afectados- y económica para la detección de animales portadores de estas alteraciones citogenéticas.

"Es un gran avance porque hasta ahora este tipo de estudio se hacía en muy pocos laboratorios y su coste era muy elevado. A partir de ahora, ante un problema de infertilidad en una yegua o en un potro podremos ver si se debe a una anomalía citogenética, o bien descartar este motivo y que el veterinario busque otros posibles diagnósticos y tratamientos", explica Valera.

Esta prueba genética puede realizarse desde el mismo nacimiento del potro -o incluso antes- utilizando para ello una amplia gama de muestras biológicas. Su precio oscila entre 15 y 25 euros, en función del número de animales a los que se realice el análisis, y ya está en marcha su comercialización.

Reconocimiento a la trayectoria investigadora

La Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE) reconoció la labor de la catedrática de la Universidad de Sevilla Mercedes Valera en un acto celebrado durante  la última edición del Salón Internacional del Caballo (Sicab), en Sevilla. Especialista en Mejora Genética Equina, la profesora Valera es la primera mujer catedrática de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica (ETSIA) de Sevilla y una de las pocas de su rama a nivel nacional. En 1992 comenzó a desarrollar esta línea de investigación y desde 2003 es la directora del programa de Mejora Genética del caballo de Pura Raza Española. Ha dirigido 15 tesis doctorales, ha publicado más de 80 artículos científicos en revistas indexadas, con elevado factor de impacto (Journal Citation Reports) y ha participado en la publicación de más de 50 libros relacionados con la mejora genética equina a lo largo de su trayectoria investigadora.

Jinete y Caballo

Un método permite identificar mejor la habilidad de un caballo para la doma


Un estudio de la Universidad de Sevilla abre la puerta a la preselección por características morfológicas de los caballos de Pura Raza Española para fines deportivos. Así, con un nuevo método de diagnóstico precoz de infertilidad equina, el ganadero podría decidir de antemano a qué caballos entrenar para esta disciplina con resultados óptimos, ahorrando mucho dinero y utilizando caballos que, de otra forma, nunca serían usados para participar en pruebas de doma clásica.

Fuente: Universidad de Sevilla

Esta nueva metodología permite sustituir las técnicas clásicas empleadas con anterioridad, mucho más complejas y costosas / El Coleccionista de Instantes Fotografía & Video

Una investigación liderada por la Escuela Técnica de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla (US) ha analizado los rasgos morfológicos de 10.127 caballos de Pura Raza Española y ha llevado a cabo el análisis de funcionalidad deportiva de 1.545 caballos que compiten en esta modalidad. 

“La inversión que un ganadero tiene que hacer en un caballo para doma es muy alta. Por lo tanto, el ganadero arriesga mucho a la hora de elegir un potro al que empezar a domar para competir. Por primera vez se ha demostrado la relación genética entre la conformación del caballo y su habilidad para desarrollar los ejercicios de doma clásica”, explica la catedrática de la Universidad de Sevilla y directora del estudio, Mercedes Valera

El grupo de investigación de la US, junto con investigadores del departamento de Genética de la Universidad de Córdoba, ha patentado un método para el diagnóstico precoz de la infertilidad equina. 

Se trata de un análisis muy sencillo a partir de cualquier muestra de la que se pueda extraer ADN del animal –pelo, sangre, cartílago, etc.– por el que se detecta si el caballo presenta alguna de las principales alteraciones citogenéticas en sus cromosomas –síndrome de Turner, sexo reverso, quimerismo, etc.–. 

Un método más simple y barato

Esta nueva metodología permite sustituir las técnicas clásicas empleadas con anterioridad, mucho más complejas y costosas, ofreciendo una prueba diagnóstica rápida, fiable y tiene una capacidad de detección del 100% de animales afectados. Además es un sistema económico para la detección de animales portadores de estas alteraciones citogenéticas.

“Es un gran avance porque hasta ahora este tipo de estudio se hacía en muy pocos laboratorios y su coste era muy elevado. A partir de ahora, ante un problema de infertilidad en una yegua o en un potro podremos ver si se debe a una anomalía citogenética, o bien descartar este motivo y que el veterinario busque otros posibles diagnósticos y tratamientos”, explica la investigadora Valera.

Esta prueba genética puede realizarse desde el mismo nacimiento del potro (o incluso antes) utilizando para ello una amplia gama de muestras biológicas. Su precio oscila entre 15 y 25 euros, en función del número de animales a los que se realice el análisis, y ya está en marcha su comercialización.

Referencia bibliográfica:


Sánchez-Guerrero MJ, Cervantes I, Molina A, Gutiérrez JP, Valera M."Designing an early selection morphological linear traits index for dressage in the Pura Raza Español horse". Animal 2016 Nov 14:1-10. DOI: 10.1017/S1751731116002214
Jinete y Caballo

El zaragozano que revoluciona la doma de caballos



heraldo.es

Toño Serrano ha recorrido media España exhibiendo un particular estilo de doma. Sin recurrir a la violencia, es capaz de controlar al ejemplar más salvaje.

Javier ClaveroZaragoza

El término domador no alcanza para describir el talento del Toño Serrano. Su amor por los caballos comenzó cuando era niño, y desde entonces no ha dejado de formarse para amaestrarlos. En un lapso de media hora es capaz de conquistar sin brusquedad al semental más salvaje e incontrolado, dominio que viene exhibiendo desde hace un lustro por infinidad de escenarios. “Me dicen que es un don, pero hay mucho trabajo detrás”, subraya, antes de recordar sus inicios: “A los cuatro años, mi madre me llevó al Parque de Atracciones a que montase en poni. Quedé impresionado y me lo quería llevar a casa, pero no podíamos permitirnos mantenerlo”.

Serrano procede de una familia “muy humilde”, circunstancia que lo convirtió en un precoz ahorrador. “Solo pensaba en juntar dinero para comprarlo. Guardaba todas las propinas y salía a recoger caracoles para venderlos en los bares y en las casas. Así, con 14 años me hice con una yegua por 50.000 pesetas”, añade, sobre una experiencia con desenlace agridulce. Animal y dueño jamás se llegaron a entender, pero a raíz de aquel intento frustrado se hizo más insistente y testarudo.

“Con el paso del tiempo pedí ayuda a Gabriel Pellicer, que me enseñó las nociones básicas. Es un gran aficionado al mundo ecuestre y ejerció de maestro en el picadero Tres Ríos. Allí empecé a echar una mano a los particulares que acudían”, comenta, en referencia al episodio que lo catapultó hacia la profesionalidad: “En 2010, aproximadamente, me hice autónomo para potenciar mis técnicas como adiestrador de caballos; fue un auténtico ‘boom’ porque se sucedieron las llamadas. Recuerdo que la primera de relevancia fue la de la familia Domecq. Álvaro (rejoneador y ganadero) no se creía que fuese tan bueno como le habían dicho y al comprobarlo -acudió a la finca para educar un caballo salvaje- me ofreció que me hiciese cargo de su cuadra”.

Después llegaron otras propuestas de Fermín Bohórquez o Cebada Gago. Todos quedaron impresionados por su particular estilo de doma, basada en un lenguaje de gestos que en ningún caso incluye la violencia. “Al caballo no se le vence, se le convence”, ensalza Serrano, que ha llenado pabellones en media España. “He estado en Teruel, Huesca, Badajoz, El Rocío… Pero de entre todas mis demostraciones me quedo con una que hice en 2015 en el Algarve portugués. Los organizadores escogieron un semental que creían que era indómito y en 21 minutos yo ya estaba sobre él. Los presentes, alrededor de 7.000 personas, se frotaban los ojos”, explica emocionado, y prosigue con sus planes de futuro.

"Ahora estoy inmerso en un proyecto con caballos de alta escuela en libertad. A través de comunicación mental, puedo hacer que se arrodillen o se tumben. Además, hay un número que genera mucha expectación. Encontré un punto en el que el animal se queda dormido durante alrededor de 35 minutos. Este hipnotismo es útil cuando son muy salvajes porque se relajan”, valora este virtuoso de 39 años que, curiosamente, solo dispone de tres potros que recogió camino del matadero. “Siempre uso el mismo procedimiento. Me hago cargo de animales que van a ser sacrificados porque sus dueños no han sabido aprovecharlos. Creen que no son válidos cuando no es así”, matiza, lamentando la “bestialidad” de determinados seres humanos.

Jinetes mexicanos, peruanos e incluso chinos han solicitado sus servicios y este sábado protagonizará una nueva actuación en el pequeño municipio de Carcastillo (Navarra). “Mi intención es seguir progresando hasta diseñar el mayor espectáculo ecuestre del mundo. Próximamente, espero poder organizar junto a la Federación Aragonesa de Hípica un acto multitudinario en Zaragoza”, concluye.

Jinete y Caballo

El refugio de los caballos de Málaga lanza un SOS para pedir ayudas y voluntarios

diariosur.es

IGNACIO LILLO | MÁLAGA @ilillom

La ONG CYD Santa María, que cuida a 60 equinos y otros tantos animales, está al límite del cierre por la falta de ayudas y de voluntarios


En sus 15 años de historia, por el santuario del CYD (Caballos y Demás) Santa María de Alhaurín el Grande han pasado unos mil caballos. Si se le suma la atención y las denuncias de casos de animales abandonos y heridos, unos 4.000 han sido atendidos de forma directa o indirecta por la ONG_que dirigen Concordia Márquez García y Virginia Solera García, hermanas por parte de madre. Actualmente, el centro está al cuidado de 60 equinos y hasta 150 ejemplares contando otras especies. La labor de uno de los pocos refugios especializados en la protección de caballos y ponys de España está en peligro, y sus responsables han lanzado un SOS: sin ayuda estarán abocados al cierre en poco tiempo.

La Protectora de la capital ha sido la primera en escuchar su ruego desesperado y este domingo, desde las 11.00 de la mañana, ha organizado unas jornadas de puertas abiertas y una fiesta para dar a conocer su labor y recaudar fondos, y a la que ya ha confirmado su asistencia el alcalde, Francisco de la Torre.

«Cada mes es una batalla para darles de comer, pagar las facturas y los veterinarios y seguir para adelante», explica Virginia Solera. «Atendemos animales que son víctima de maltrato y abandono, vienen casi muertos y tardamos una media de un año en recuperarlos».

Concordia Márquez creó el CYD Santa María a raíz de su trabajo con caballos. «Los veía moribundos junto a la carretera, y la policía le decía que los cogiera. Había y sigue habiendo una necesidad real de ayudar. Nos pidió apoyo a la familia, y nos mudamos de Madrid a Málaga». En cambio, los dos últimos años la crisis ha hecho estragos y han sido los peores de su historia como organización animalista.

Ahora, su hermana reconoce que ambas están «agotadas», después de años de lucha sin descanso. Por ello, lo primero que piden es que lleguen más voluntarios, ya que ahora sólo tienen a cinco personas que les apoyan directamente, para gestionar unas instalaciones de 30.000 metros cuadrados. El segundo problema es el económico: apenas 400 padrinos aportan fondos estables para el mantenimiento de la organización. «No tenemos capacidad de difusión ni de marketing, nos pasamos hasta 72 horas seguidas trabajando; no somos capaces de sacar fuera lo que está pasando, pero no sabemos hasta cuando podremos aguantar y físicamente no podemos más», exclama.

«Necesitamos que la gente se involucre, con fondos o como voluntarios, y también que empiecen a ver al caballo como un animal doméstico de compañía, que no se puede tirar a la calle así como así». De ahí que otra de sus principales líneas de trabajo sea la denuncia a los maltratadores ante los tribunales.

Imagen de lujo

A su juicio, los caballos son «los grandes olvidados»: «Tienen muy buena reputación por la imagen de lujo, pero tenemos cientos de casos de malos tratos. La gente se sorprende mucho al saberlo». El último caso que narra emocionada es el de una potra con la pata destrozada, con los huesos a la vista, que el veterinario recomendó sacrificar. El dueño alegó que se iba a morir de todas maneras: «Están dejando a los animales agonizar durante horas, abandonados en fincas». De hecho, la activista justifica los casos de accidentes de tráfico en la salida de las fincas en busca de comida.


asociacioncydsantamaria.es

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